Francia 1938

Cuartos de Final y Semifinales

CUARTOS DE FINAL:

Saludo facismo en duelo con Francia

Francia 1 vs 3 Italia: Fue un ambiente muy tenso, debido por la coyuntura política. Los visitantes jugaron con una segunda equipación completamente negra (símbolo del fascismo italiano) y, como era habitual durante la dictadura de Benito Mussolini, hicieron el saludo romano cuando sonaba el himno, ante los abucheos del público galo. Apesar de todo, los italianos lograron vencer a los franceses y obtuvieron su pase a las semifinales.

Brasil 2 vs 1 Checoslovaquia: Fue el duelo más disputado, con un saldo tan violenton en el primer partido (1–1) que aún hoy se le sigue llamando “la batalla de Burdeos”. Los brasileños Martim y Zezé Procópio y el checo Jan Říha acabaron expulsados, y varios futbolistas se perdieron el desempate por lesión, entre ellos las estrellas checas František Plánička y Oldřich Nejedlý.20​ A pesar de tan sensibles bajas, los brasileños necesitaron remontar para superarles por 2–1.

Cuba 0 vs 8 Suecia: Suecia, destruyó los sueños de Cuba, tras vencerlo por 8 a 0 tiniendo a Anderssion y Wetterstrom marcando 3 goles cada uno.

Hungría 2 vs 0 Suiza: Hungría no tuvo problemas para vencer a una Suiza que contaba con muchas bajas de sus principales jugadores.

 

SEMIFINAL:

Encuentro entre Basil vs Italia

Hungría 5 vs  1 Suecia: Los suecos estaban muy confiados tras golear a Cuba y se adelantaron en el marcador a los 35 segundos, por mediación de Arne Nyberg. Pero los magiares no se desanimaron en ningún momento. Aprovecharon para empatar con un gol en propia puerta, desplegaron su juego de ataque habitual y arrollaron al cuadro escandinavo gracias a la temible delantera formada por Gyula Zsengellér, Pál Titkos, Jenő Vincze y György Sárosi.

Italia 2 vs 1 Brasil: Mientras Vittorio Pozzo alineó a todos su equipo titular, el seleccionador brasileño Ademar Pimenta, por razones aún desconocidas, prefirió reservar en el banquillo a tres de sus estrellas: Leônidas, Tim y Brandão. Los brasileños incluso reservaron los billetes de avión a París antes de tiempo, algo que Pozzo usó para motivar a sus hombres. Al final, Italia venció por 2–1 gracias a la disciplina táctica con la que mantuvo el control en todo momento, adelantándose en la segunda parte gracias a Gino Colaussi y Giuseppe Meazza, éste de penalti. Brasil acabó echando en falta el talento de Leônidas, y aunque Romeu recortó distancias en el minuto 87, no fue suficiente para evitar la eliminación. En una muestra de orgullo, Pimenta se negó a vender los pasajes de avión y los italianos tuvieron que irse a París en tren.

 

TERCER LUGAR:

Selección de Suecia

La edición de 1938 deparó una situación insólita, pues el partido por el tercer lugar se jugó el mismo día y hora que la final; 19 de junio a las 17:00. El estadio Parc Lescure de Burdeos recibió a Brasil y Suecia, en un duelo donde los sudamericanos eran claros favoritos. Los suecos se adelantaron gracias a un tanto de Jonasson pasada la media hora, y Nyberg amplió la renta al poco tiempo. Con ese contratiempo, Romeu recortó distancias al término de la primera parte y el capitán Leônidas lideró a los suyos con dos goles que cambiaron por completo el marcador. Finalmente, José Perácio hizo el 2–4 definitivo.